Una contraseña segura es larga, aleatoria e incluye una combinación de letras mayúsculas, minúsculas, números y símbolos. La longitud es el factor más importante — cada carácter adicional aumenta exponencialmente el número de combinaciones posibles, haciendo los ataques de fuerza bruta poco prácticos. Apunte a al menos 12 caracteres y nunca reutilice contraseñas en diferentes sitios.